sábado, 29 de septiembre de 2012

GUSTAVO "CUCHI" LEGUIZAMON

Un día como hoy... 29 de Septiembre... pero de 1917
nacía GUSTAVO "CUCHI" LEGUIZAMON.
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MUSICO, COMPOSITOR, PIANISTA, ESCRITOR

Gustavo "Cuchi" Leguizamón (n. 29 de septiembre de 1917, Salta - m. 27 de septiembre de 2000) fue un compositor argentino de música folclórica.


Biografía

Nació en la ciudad de Salta a las 11:05 de la mañana. Hijo de José María Leguizamón Todd y María Virginia Outes Tamayo. 
Estuvo casado con Ema O. Palermo. Tuvo cuatro hijos varones: Juan Martín , José María, Delfín y Luis Gonzalo 

Cuando tenía 20 años le comunicó a su padre que iba a estudiar Derecho, quien en cambio prefería que fuera a París para perfeccionarse. El Cuchi, no hizo caso y marchó a La Plata, donde en 1945 obtuvo el título de abogado.

No olvidaría jamás aquella estudiantina que lo llevaba a Buenos Aires a recalar en El Olimpo, un tugurio del Bajo donde se jugaba ajedrez. Allí conoció a Witold Gombrowicz, al que descubrió con unos botines rotosos pero inmensos. "El único que puede tener patas de ese tamaño -maquinó- es Ariel Ramírez". Y acertó, porque Ramírez le había regalado los zapatos al polaco Gombrowicz.

Cantó con el coro universitario, jugó rugby y después fue profesor de historia y filosofía, Diputado Provincial y ejerció durante treinta años la abogacía, hasta que decidió abandonar. 

Según sus palabras: "Estoy harto de vivir en la discordia humana. Me produce una gran satisfacción ver una vieja en el mercado tarareando una música mía. Una vez venía bastante enojado con todos estos inconvenientes que tiene la vida, y un changuito (muchachito) pasó en bicicleta, silbando la Zamba del pañuelo. Entonces lo paré y le pregunté qué es lo que silba: -No sé; me gusta y por eso lo silbo-, me contestó. Ya ves, ésa es la función social de la música".

En los años 1940, cuanto tenía algo más de 25 años, trenzó una amistad entrañable con el poeta Manuel J. Castilla, el hijo del jefe de la estación de Cerrillos, a quien en una de sus obras mayores le diría: "Padre, ya no hay nadie en la boletería". 

Al Cuchi, muchas veces con letra de Castilla, le debe la música argentina y universal, zambas, chacareras, carnavalitos, vidalas inolvidables en las que habitan el amor, la tragedia, la miseria, el sarcasmo, la ternura. 

Era un enamorado de la baguala ("Toda gran zamba encierra una baguala dormida: la baguala es un centro musical geopolítico de mi obra") pero también de Johann Sebastian Bach, Gustav Mahler, Maurice Ravel, Igor Stravinsky, Arnold Schönberg y sobre todo de Beethoven, al que definió con sabiduría como "definitivo". 

Pero no se quedó ahí, también admiró a otro genio argentino, Enrique "El Mono" Villegas, y a brasileños como Chico Buarque, Milton Nascimento, Vinicius ("Las corrientes de música popular americana más importantes están en Brasil") y el jazzista estadounidense Ellington. 

Capaz de organizar en Salta primero y en Tucumán más tarde conciertos de campanarios (literalmente, pues el sonido lo proveían los bronces de las iglesias), es cierto que Leguizamón saltó sobre el pentagrama y pulsó cuerdas, digitó teclados, sopló en maderas, cobres y cuernos, como se escribió alguna vez, a pura oreja. 

La prueba es que intentó también un concierto de locomotoras, fascinado por "ese instrumento musical maravilloso que tiene fácilmente dieciocho escapes de gas que son sonidos y un pito con el cual se pueden hacer maravillas, por no contar su misma marcha". 
Al principio -hasta hizo fundir una quena para agregarla a la máquina-, los ferroviarios lo miraban como a un bicho (animalejo) raro. Después se entusiasmaron. Los maquinistas lo saludaban con el saludo sonoro de la locomotora, que además le enseñaron a plasmar. 

En tiempos del presidente argentino Arturo Illia, Gustavo Leguizamón fue diputado provincial extrapartidario y en tiempos del gobernador peronista de Salta Roberto Romero, asesor cultural de la provincia. 
Fue entonces cuando embistió con mayor fiereza contra una burocracia sorda que impedía importar pianos y protagonizó en la Legislatura debates memorables para propender al descongelamiento cerebral. 
Capaz de respetar a Churchill tanto cuanto despreciaba a Thatcher, Malvinas fue para él una herida abierta pero no ciega, porque supo adjudicar responsabilidades cuando se preguntó por qué fuimos y no peleamos. 

Impensable en Buenos Aires, Leguizamón- que mascaba hojas de coca, y defendía la costumbre- fue parte del paisaje de Salta, a la que amó profundamente, desde los olores de sus yuyos (hierbas) secos hasta el aire que viene de la quebrada escondida por la cual Belgrano sorprendió a los españoles. 

Se casó con Ema Palermo, teniendo cuatro hijos de ella: Juan Martín(1961), José María(1963) Delfín Galo(1965) y Luis Gonzalo(1967). 

Es autor de las zambas más famosas y que representan a la cultura musical de Salta; la música popular; además de haber compuesto obras populares es un compositor que ha contribuido con su talento y su expresión al acervo cultural salteño. 

Sus obras son características por su armonía y ritmo por su riqueza melódica, su temática musical. 

Escribió entre otras: "Zamba del Pañuelo", "Zamba del Mar", "Zamba del Panza Verde" con Jaime Dávalos, 

"Chacarera del Expediente", "Carnavalito del Duende", "Zamba Argamonte" con Manuel J. Castilla, 

"Zamba para la Viuda" con Miguel Ángel Pérez, 

"Bajo el azote del Sol" con (Nella Castro). 

Su musicalidad y asonancia fue única y componía algunas de sus obras a la medida de la interpretación del Dúo Salteño con quien mejor acuñó las disonancias que emergían como duendes traviesos de las melodías. 

Su simpatía y espontaneidad (ocurrencias) brotaban a borbotones en la cotidianeidad Salteña. 

Ganó numerosos premios por su labor artística: Premio SADAIC, Premio Fondo Nacional de la Artes. 

Compuso una obra que Virtú Maragno la estrenara con la Orquesta Sinfónica de Santa Fe, es su "Preludio y Jadeo", compuso la música para la película "La Redada" - 1997 dirigida por Rolando Pardo) en la que además interpreta como actor a "Picaflor".

Falleció en Salta el 27 de Septiembre del 2000 a las 16:30 aproximadamente; dos días antes de que pudiera cumplir los 83 años de edad.

 

Seudónimo "Cuchi"

En quechua cuchi significa chancho. En Salta no se le otorga un significado peyorativo a la expresión. Cuando tenía apenas meses de vida a su madre le preocupaba su delgadez. En esa época le ofrecieron unos chanchos para ver si podía comprarlos, pero al verlos muy delgados exclamó "¡Pero están flacos como este cuchi!", mirando a su hijo.

 

Curiosidades

  • Es descendiente de Martina Silva de Gurruchaga, criolla considerada heroína de la independencia
  • Ingresó a la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (SADAIC) el 10 de diciembre de 1954, como socio número 9891.
  • A los 2 años, mientras padecía de sarampión, su padre le regaló una quena. Su familia cuenta que pronto le arrancaba al instrumento El Barbero de Sevilla casi íntegro. Después, siempre de oído, la emprendería con la guitarra y el bombo, hasta que acabó en el piano.

Obra

La obra de Gustavo Leguizamón es muy extensa. Es el autor de la música de muchas composiciones que se conviritieron en clásicos de la música popular o folklore argentino, entre ellas: Lloraré, Zamba del Carnaval, Balderrama, La Pomeña, Zamba de Lozano, Maturana, La Arenosa, Si llega a ser tucumana, y la Zamba del Laurel.

Puso música a varios poemas de Manuel Castilla, formando con él uno de los dúos de compositor-escritor más respetados e interpretados del folclore argentino. 

Compuso además con poetas como Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, Jaime Dávalos, Armando Tejada Gómez, Raúl Araoz Anzoategui, Jacobo Regen, Juan Carlos Dávalos, Miguel Ángel Pérez y Hugo Alarcón.

 

Reconocimientos

En 1965 obtuvo el Primer Premio del Festival Latinoamericano de Salta con "La zamba soltera". 

En 1973 ganó el Gran Premio SADAIC en el género música nativa. 

En 1980 ganó el Primer Premio en la Cantata Cafayateña, Salta. 

En 1986 obtuvo el Primer Premio en el Festival de Cosquín, Córdoba, con la zamba Bajo el azote del sol, con letra de Antonio Nella Castro. 

El 7 de noviembre de 1988 la Universidad Nacional de Tucumán le otorgó el Reconocimiento al Mérito Artístico-Creativo (Producción Folclórica). 

El 16 de junio de 1989 el Gobierno de la Provincia de Salta le otorga el Reconocimiento al Mérito Artístico previsto en la Ley 6.475. 

El 15 de octubre de 1999 el diario Clarín en la serie del suplemento de Espectáculos "El siglo que se va, el milenio que viene" incluye como la figura destacada del siglo en el folclore argentino al Cuchi. 

Abogado de profesión, ex Fiscal de Estado de la Provincia de Salta por méritos propios, diputado nacional por avatares de la política y, fundamentalmente, creativo y músico de alma.




fuente: WIKIPEDIA.
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 Cuchi Leguizamón (foto de Raíces Argentinas)

Nota escrita por PABLO WITTNER, 
publicada en la página webb RAICES ARGENTINAS.

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CUCHI LEGUIZAMON, NOS QUEDAMOS SOLOS.


"Me voy quedando ciego / la luz titila en mis huesos / sólo la noche derrama / tu esperanza en el silencio / dorado, herido, / por lunas que pasan cantando", escribió el Cuchi Leguizamón hace muchos años, cuando empezaba a perder la visión. Es a través de esa letra que se puede intuir que el salteño tuvo en sus últimos años mucho sufrimiento, y quizás el único consuelo ante su muerte sea pensar en su alivio, y en el de su Tata Dios –en el que no creía-, claro, si tal como prometió ahora está afinándole las campanas.


Hacía más de un año que uno sabía que en cualquier momento podía sonar el teléfono y una de tantas voces podía informarle que el Cuchi se había ido. Sin demasiados cuidados especiales, iba pasando sus últimos días entre su habitación y la de fríos sanatorios salteños. Su piano, estático, seguía esperando que alguien –y quizás le habría correspondido a SADAIC- comprendiera lo importante que había sido para la música popular, y dejando miserabilidades a un lado desembolsara algún dinero para que al menos la muerte de su dueño lo encontrara afinado. Pero no fui así, del mismo modo en que muchas cosas no fueron como debieron ser. El Cuchi Leguizamón sufrió de un olvido horrendo, más allá de que durante la última década la dignidad –y el buen gusto- de muchos intérpretes lo hayan cantado hasta el hartazgo. El día después de su fallecimiento, en las notas de los diarios se explicaba y se contaba quién había sido el Cuchi Leguizamón, y lo triste es que hiciera falta. Las últimas generaciones de argentinos nunca escucharon mencionar su nombre, y aunque él mismo dijera alguna vez que el máximo objetivo al que pueda aspirar un artista es que sus canciones se conviertan en anónimas, su caso es quizás la demostración más lúcida del descuido que suele tener la cultura argentina hacia sus más grandes artistas.
En la actualidad se suele hablar de un renacimiento del folklore, y se muestra a Soledad y a Los Nocheros como exponentes máximos de este movimiento. Es llamativo que ni ella ni ellos canten jamás canciones del Cuchi. Este hecho, en realidad, habla de una banalización de la música popular, de una simplificación macabra. Está bien que no lo canten, entonces. Es coherente, ya que el Cuchi fue todo lo contrario, fue ir hacia donde nadie creía que se podía, fue buscar armonías olvidadas y ritmos inexplicables. El Cuchi cambió, por ejemplo, la estructura de la zamba, dándole a la vidala y baguala del noveno compás vida propia. El Cuchi dejó boquiabierta a la música misma con chacareras como la del Aveloriado, o la de la Muerte. El Cuchi enamoró a más de una pareja de muchachitos tímidos –y de esto puedo dar fe- con zambas como La Pomeña, o Si llega a ser tucumana. El Cuchi nos cambió la cabeza, y ahora nos dejó solos.
Ahora andamos aveloriados, y vaya uno a saber cuánto tiempo nos dure. Andamos por la calle sin entender bien qué pasa, los autos nos tocan bocina cuando, con la vista perdida, cruzamos la calle por cualquier lado. Y, en realidad, lo que sucede es que andamos recordando sus versos, y en nuestra cabeza no hay lugar para otra cosa. "Cuando muere un angelito, la fiesta dura dos o tres días, porque los vecinos lo piden prestado para cantar", dijo alguna vez. La semana pasado murió un angelito, un duende, o como se lo quiera llamar. ¿Qué se hace, cómo se sigue? Iremos corriendo a alguna de las pocas disquerías buenas que quedan en Buenos Aires a agotar el disco de Melopea, para escuchar su voz y su piano una vez más. Promoveremos homenajes, con el amargo sentimiento de que quizás, una vez más, lo habremos hecho tarde. Iremos en procesión a Salta para, con el oído gastado de escuchar tanta mala música en las radios, afinarle el piano. Compraremos todos los discos que saldrán en su honor –algunos, hay que decirlos, han salido o sido planeados antes de su muerte, con las mejores intenciones-. Agarraremos la guitarra y cantaremos acerca de Eulogia Tapia, o de la Inesita, pobrecita, tan solita. Le cantaremos al vino canciones de cuna, hasta quedar bien machaditos. Recordaremos sus anécdotas, las reales y las mitológicas, hasta ver cómo él mismo se va convirtiendo en mito. Escucharemos sin cansarnos las historias que nos cuenten quienes han tenido la dicha de conocerlo. Recorreremos arcoiris para ver si lo encontramos al final, sin la olla con oro, porque no hace falta. Caeremos en la cama de la viuda, tan pedigüeña de amores, temblando de miedo. Y, pese a tantos esfuerzos, nos seguiremos sintiendo solos.

 Pablo Wittner para Raíces Argentinas.(año 2000)
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                  CHACARERA DEL ZORRO, CUCHI LEGUIZAMON
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viernes, 28 de septiembre de 2012

CARLOS GARDEL, YO NO SE QUE ME HAN HECHO TUS OJOS

PRIMERO POR UNANIMIDAD.
CARLOS GARDEL.
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YO NO SE QUE ME HAN HECHO TUS OJOS
VALS

Música:  Francisco Canaro
Letra:  Francisco Canaro



Yo no se si es cariño el que siento,
yo no se si será una pasión,
sólo se que al no verte, una pena
va rondando por mi corazón...
Yo no se que me han hecho tus ojos
que al mirarme me matan de amor,
yo no se que me han hecho tus labios
que al besar mis labios, se olvida el dolor.

Tus ojos para mi
son luces de ilusión,
que alumbra la pasión
que albergo para ti.
Tus ojos son destellos
que van reflejando
ternura y amor.
Tus ojos son divinos
y me tienen preso
en su alrededor.
Tus ojos para mí
son el reflejo fiel
de un alma que al querer
querrá con frenesí.
Tus ojos para mí serán
la luz de mi camino
que con fe me guiarán
por un sendero
de esperanzas y esplendor
porque sus ojos son, mi amor!

Yo no se cuántas noches de insomnio
en tus ojos pensando pasé;
pero se que al dormirme una noche
con tus ojos pensando soñé...
Yo no se que me han hecho tus ojos
que me embrujan con su resplandor,
sólo se que yo llevo en el alma
tu imagen marcada con el fuego de amor.


JORGE CAFRUNE, CUANDO LLEGUE EL ALBA




CUANDO LLEGUE EL ALBA - Zamba


Vieja soledad hoy me iré de tí
buscando la luz de un amanecer
Cuando llegue el alba
viviré, viviré.
 
Noche adentro irá vencida de amor
la tristeza gris de mi corazón
Cuando llegue el alba
viviré, viviré.
 
A un costado del olvido
mis sueños madurarán
reventando en luz florecido
Cuando llegue el alba
viviré, viviré.
 
Encontrarte fue intuición de Dios
todo nace en tí como nací yo
Cuando llegue el alba
viviré, viviré.
 
Tus palabras son fresco manantial
sintiendo tu voz aprendí a cantar
Cuando llegue el alba
viviré, viviré.


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miércoles, 26 de septiembre de 2012

-LAGRIMA RIOS, CANCIONISTA

Un día como hoy... 26 de Septiembre.... pero de 1924
nacía LAGRIMA RIOS
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Biografía escrita por RICARDO GARCIA BLAYA
publicada en la página webb TODOTANGO.


CANCIONISTA
26 de Septiembre de 1924 - 25 de Diciembre de 2066
Nombre completo: Lida Melba BenavÍdez Tabárez

Apodos: La Perla Negra,  La Dama del Candombe

Esta maravillosa cancionista, nació en Uruguay, en el Departamento de Durazno y representa la más noble esencia del canto mestizo y negro, que tanto valoramos y reconocemos en la música latinoamericana.

No importa el género ni la nacionalidad, ni siquiera el color de la piel, esa estirpe está presente en el bolero mexicano, en el son cubano, en el samba brasileño, en el vals peruano, en el tango argentino y en la música rioplatense. Dicho de otro modo, en cancionistas de la talla de Fetiche, Chabela Vargas, Olga Guillot, Alcione y Tita Merello.

Lágrima cantó sencillo, como se debe cantar, con afinación y buen gusto, sin estridencias, con sutiles matices e interpretando un sentimiento creíble, contando historias que pueden haber sido las suyas. Transitó un repertorio que rescata las más bellas páginas de nuestro tango y fue impulsora del ritmo uruguayo por excelencia, el candombe.
En una entrevista con la periodista argentina María Moreno, en 2005, un año antes de morir, ella misma se define:
«Yo me doy cuenta de que canto diferente, pero no sólo por el timbre de voz sino por la manera de interpretar. Siempre fui contralto y ahora más. Es un registro muy usual en la colectividad negra. Se dice que tenemos las cuerdas vocales una pinta más gruesa que los blancos. Además tengo una conformación ósea especial, las costillas hacia fuera, entonces mi tórax es una caja de resonancia. Los tonos altos los alcanzo, pero me cuesta. Por eso, cuando canto, trato de empezar en un tono que, cuando venga una parte donde tenga que levantar la voz, no me falle ni me salga tirante, como que estoy exigiéndole a mi garganta».

Sus discos marcan dos etapas opuestas. Su juventud reflejada en “Lágrima Ríos, la Perla Negra del Tango”, de 1972, con toda su frescura expresiva y, tras un paréntesis en su producción tanguera, el encanto de su voz ya madura y su experiencia, en los registros de mediados del noventa.

Su historia fue la de la gente común, la de aquella que generalmente no trasciende. Con un drama adicional, fue madre soltera y su único hijo emigró a Suecia, y pasó muchos años sin verlo.

De pequeña, llegó con su mamá a Montevideo, radicándose en el Barrio Sur. Entre los recuerdos inolvidables de su niñez, está el de haber conocido a Carlos Gardel, en el año 1928, cuando el cantor visitó su barrio y se llegó hasta el inquilinato donde vivía.

Debutó en 1942, interpretando temas folclóricos y tangos. En 1945, Alberto Mastra la integró a su famoso trío y la bautizó definitivamente con su nombre artístico.

En el carnaval de 1950, participó en el grupo “Añoranzas Negras”, que obtiene el primer premio en su categoría y también, en la “Cruzada Gaucha” con la que recorrió el Uruguay y la Argentina.

Resultó triunfadora de un concurso organizado por el diario La Tribuna Popular y la radio CX24 La Voz del Aire (1956), cantando en la última jornada el tango “Sin lágrimas”. Gracias a eso, obtuvo un contrato en la emisora para cantar con la Orquesta de Orosmán Fernández, “Gato”. Al poco tiempo, se convirtió en figura en locales nocturnos, destacándose el mítico “Teluria”, donde compartió cartel con Jorge Cafrune, Mercedes Sosa, Horacio Guarany y otros.
En 1960, con Benito y Raúl Ramos, Luis Alberto Gómez y Juan Sequeira, formó un grupo vocal a capella. En el reportaje ya mencionado comentó:

«Empezamos cantando “negro spirituals”. Pero no sabíamos qué nombre ponerle al grupo. Entonces, al poeta Ovidio Fernández Ríos, que nos dijo: “Póngale Brindis de Sala”. “¿Brindis de Sala? Qué feo”. Nos parecía que aludía a un brindis en una sala. Pero él nos explicó: Claudio José Brindis de Sala fue un violinista cubano que tocó por toda Europa y al cual llamaban “El Paganini Negro”. En 1910, apareció muerto en el Paseo de Julio de Buenos Aires. Cubierto por un viejo gabán. Murió de frío. En un bolsillo le encontraron la boleta de empeño de su Stradivarius».


Lágrima Ríos
          Actuaron durante 10 años y grabaron para los sellos Philips y Clave.

En el carnaval de ese año, siguió cosechando primeros premios con los grupos: “Morenada”, “Miscelánea Negra” y “Palán Palán”. Con el primero, viajó a Ecuador, Brasil y Argentina, donde grabó para el sello Odeon y filmó junto a Hugo Del Carril, Luis Sandrini y “Palito” Ortega dos películas, “Fantoche” y “Viva la vida”.

Luego de un tiempo inactiva, en 1971 retornó al canto, en el programa de televisión “Sábados de Tango”, y a partir de entonces, trabajó sin cesar en los mejores locales nocturnos, junto a estrellas como Aníbal Troilo, Roberto Goyeneche, Roberto Rufino y Héctor Mauré.

En 1972, grabó su primer larga duración, el ya mencionado, “Lágrima Ríos, la Perla Negra del Tango”, acompañada por un conjunto de guitarras. Luego, viajó a Buenos Aires, siendo la primera uruguaya, contratada por La Casa de Gardel, en la calle Jean Jaurés, donde viviera “El Zorzal”.

En 1976, registró para el sello RCA-Victor, el primer disco estereofónico con doce candombes de autores uruguayos, “Luna y tamboriles”.

En 1982, se radicó en Madrid y cantó por toda la península e intervino en el Festival Internacional de Huelva. En 1989, produjo “Mamá Isabel”, para el sello Orfeo.

Actuó en el Teatro Solís de Montevideo y en el San Martín de Buenos Aires. Después, volvió a Europa presentándose en Inglaterra, en el Royal Albert Hall de Londres. Y en 1993, intervino en el Festival de Tango de Granada, con un grupo uruguayo dirigido por el guitarrista Daniel Petruchelli.

En 1995, la organización “Mundoafro”, dedicada a la lucha contra el racismo, la eligió su presidenta. En tal carácter recorrió Europa, junto al tecladista Duglas Castillo, mezclando trabajo con recitales.

En 1996, grabó el disco, “Cantando sueños”. Más tarde, actuó con su grupo dirigido por Walter Díaz y registró, “Canción para mi pueblo”, también con Petruchelli.

En el carnaval de 1999, nuevamente obtuvo el primer premio y fue elegida la “Mejor Figura” por su trayectoria. Y fue invitada a participar además, en el disco “Candombe”.

La Academia Nacional de Tango de Uruguay la nombró socia honoraria, siendo la primera vez que se honra a una mujer de esa manera.

Actuó con gran suceso en el Paseo La Plaza de Buenos Aires, en el espectáculo del actor Fernando Peña “La Lágrima de la Mega”.

Filmó “Candombe” un documental del pintor Carlos Páez Vilaró. Viajó representando a “Mundoafro” a Durban, Sudáfrica, a la Conferencia Mundial sobre Racismo y Xenofobia. Cantó en Suecia y es la primera uruguaya y mujer negra, que actúa en La Sorbona de París.

En el año 2002, viajó nuevamente a “la ciudad luz”, donde fue nombrada “Madrina” del Festival de Música Latinoamericana.

Antes de morir, tuvo su lugar en el film “El Café de los Maestros”, junto a los mitos vivos del tango, entre ellos: Virginia Luque, Horacio Salgán y Mariano Mores.

fuente:  TODOTANGO.
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                                                  UN CIELO PARA LOS DOS

-HORACIO CASARES, CANTOR

Un día como hoy.... 26 de Septiembre.... pero de 1932
nacía el cantor HORACIO CASARES
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Biografía escrita por ANIBAL MARCONI, 
publicada en la página webb TODOTANGO.


CANTOR
26 de Septiembre de 1932 - 25 de agosto de 2009
Nombre completo: Ignacio Andrés Mobilio


El periodista Jorge Göttling lo define como un exponente del «selecto grupo de cantantes que permanecen vigentes y activos en el tango tras haber desarrollado su carrera en las calientes trincheras de la música porteña en la década de los cincuenta. 
Su actualidad devuelve una voz sin merma, una expresividad intacta y un repertorio que mezcla aquellos tangos con los que logró sus éxitos con otros, de autores de hoy.» (Clarín, sección Espectáculos, sábado 25 de mayo de 2002). 

Nació en el barrio de Villa Crespo, en la ciudad de Buenos Aires y, desde muy pequeño demostró su inclinación por la música y el canto. 
A los 16 años se impone en un certamen que se realizó en el Café Marzotto y donde ya utiliza su nombre artístico.

Actúa en varias orquestas de barrio, entre ellas la del bandoneonista Enrique Bardi, quien lo presentaba como "el galán cantor". En una de esas actuaciones lo escucha Aquiles Roggero, violinista y director de la Orquesta Símbolo "Osmar Maderna", quien lo cita a Radio El Mundo para realizar un prueba, de la que sale airoso, haciendo su debut el 15 de septiembre de 1954.

Actúan en Radio El Mundo, en el mítico programa "Glostora Tango Club". Fueron sus compañeros Jorge Durán y luego Tito Dávila y Jorge Hidalgo. Permaneció en esta orquesta entre 1954 y 1958, dejando 8 registros para el sello Pampa. Uno de ellos con gran éxito: "Llámame amor mío".

Como cantor de orquesta logra su consagración definitiva cuando pasa a integrar la del maestro Carlos Di Sarli, una de las mejores orquestas de todos los tiempos. Con esta formación debutó el 1 de julio de 1958, en el "dancing" "Mi Club" y dejó cuatro grabaciones, destacándose "Hasta siempre amor". Fue el último cantor del "Señor del Tango".
Disuelta la orquesta por la muerte del maestro, son muchos los directores de orquesta que lo tientan, pero el destino lo precipitó a una nueva etapa como solista.

Comienzan sus actuaciones por televisión y actúa en los programas de mayor audiencia: "Casino Phillips", "El Special" y "Grandes valores del tango".

Realizó giras por todo el país, visitando, además, con mucha frecuencia Perú, Chile, Uruguay, México y Brasil.

A partir de 1970 continúa una importante y variada labor discográfica con diferentes formaciones. 
Para el sello Magenta graba 12 temas (1970), en Music Hall (1972) 2 temas acompañado por la orquesta de Horacio Malvicino. 
 En 1973 sale un larga duración (12 temas) con el acompañamiento del cuarteto de Miguel Nijensohn, en el que se destacan los temas "No la traigas" y "Un desolado corazón". 
También graba con las orquestas de Jorge Dragone, Rubén Sosa, Ángel Cichetti, Lito Scarso, Alberto Di Paulo, Lucio Milena y Víctor D'Amario. 
En su estadía en Perú (1982) graba un L.P. compuesto íntegramente por valses peruanos, con acompañamiento de guitarras.

Fue un fiel representante de la camada de buenos cantores surgidos a partir del cincuenta y que tuvieron que lidiar con los tiempos más difíciles de nuestra música ciudadana. No obstante, se destacó entre sus colegas y, valga como prueba, el disco compacto que lleva por título: «Horacio Casares, la voz que el tango esperaba».

fuente: TODOTANGO.
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HASTA SIEMPRE AMOR
                                                 
LLAMAME AMOR MIO

-LUCIANO LEOCATA, BANDONEONISTA

Un día 25 de Septiembre... pero de 1915...
nace el bandoneonista LUCIANO LEOCATA.
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Nota de HECTOR PALAZZO 

publicada en el blog EL TANGO Y SUS INVITADOS.
Luciano Leocata

                                                LUCIANO LEOCATA

BANDONEONISTA, DIRECTOR, COMPOSITOR.

25 de septiembre de 1915 - 5 de junio de 2012

 

Comenzó a estudiar bandoneón en su adolescencia siendo sus primeros maestros José Lopresti y Juan Barraco.

Era todavía muy joven cuando comenzó a trabajar en la orquesta de Juan Pedro Castillo, pasando mas tarde
a la de José Tinelli, con quien actuó en Radio Stentor, una de las emisoras pioneras de nuestra radiofonía.


Prosiguió su labor como bandoneonísta junto a Florindo Sassone, orquesta en la que se mantuvo durante quince años, acompañando al maestro director en actuaciones por Radio El Mundo y numerosas giras por el interior del país.
En 1944, bajo la dirección de Enrique Alessio, fue componente de la orquesta que acompañó al cantor Alberto Castillo, manteniéndose en la misma durante diez años.


Para mediados de 1950, el cantor Héctor Pacheco deja la orquesta de Osvaldo Fresedo, es así que el cantor convoca al maestro Luciano Leocata, labor que mantuvieron durante cuatro años.


En 1959, forma su propia agrupación comenzando con sus actuaciones por Radio Belgrano, emisora a la que perteneció durante seis años, a la par, la orquesta se presentaba en diversos locales nocturnos tales como el Marabú, Sans Souci y El Avión del barrio de la Boca. También para ese mismo año comienza a grabar para el sello Music Hall. Su orquesta estaba integrada por: José Libertella, Oscar Bassil, Pajarito Candelaro y un alumno del maestro de apellido Colía, que junto al director componían la fila de bandoneones. Los violinistas: Leo Lipesker (primer violín), y Gonzalez un ex integrante de la orquesta de Carlos Di Sarli el piano a cargo de Parodi y Guerra en contrabajo.


En el año 1996, el sello Vaiven lanzó a la venta un disco compacto conteniendo 19 versiones, que hoy publicamos.
Tuvo como vocalistas a Oscar Macri, Norberto Roldan, Roberto Chalean, Jorge Fiorentino y Alberto del Valle.


De su labor de compositor sus mejores logros estuvieron asociados al letrista Abel Aznar, quienes dejaron compuestos varios éxitos entre los años 1948 a 1955., con una particularidad muy especial, todos los títulos llevaban la letra (Y) y tres puntos suspensivos en su comienzo siendo algunos de estos títulos, Y…volvemos a querernos, Y… mientes todavía, Y… todavía te quiero, Y … todo es mentira, perteneciéndole además Aquel regalo, No quiero perderte y muchas obras más
 

El porque de editar obras con la “Y”, relataba el maestro, que el primer tango que compuso con letra de Abel Aznar, se llamaba Volvemos a querernos, lamentablemente cuando llegaron a SADAIC, les informaron que ya había un tango registrado con ese nombre, fue en ese momento que agregaron la letra “Y…” comenzando a partir de entonces con una larga lista de títulos con la misma modalidad, obras que todavía se hallan vigentes.
 

Los datos de esta pequeña biografía son el extracto de una conversación mantenida con el maestro director el 28 de febrero de 1996, en el Museo de SADAIC, lugar donde se desempeñaba como director del mismo, labor que siguió manteniendo a través de los años. 

Héctor Palazzo Por El Tango y sus invitados


Luciano Leocata
 De izquierda a derecha:Mejias, Villy, Leocata y Perry. La linea de bandoneones en la Orq. de Jose Tinelli en 1936 


fuente: EL TANGO Y SUS INVITADOS
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Nota de JOSE MARIA OTERO del blog: TANGOS AL BARDO.
publicada en 8-6-2012


Luciano Leocata

El mes de junio viene duro en Buenos Aires. Ayer también se nos fue este maestro del fueye, hijo de pobres inmigrantes sicilianos, que se enamoró del bandoneón, oyéndoloselo tañer a un vecino, desde su casa.

A costa de numerosos sacrificios, aprendió solfeo y luego tomó clases con dos maestros de bandoneón, mientras ayudaba a su padre a fabricar adoquines para la ciudad que iba creciendo.


Con la suerte no alcanza, hay que pelearla y así llegó a tocar en la orquesta de Juan Pedro Castillo y de allí saltó a la radio, acompañando con su fueye al piano de Juan Tinelli. Y luego a la orquesta de éste.




Estuvo varios años como pilar de la excelente orquesta de Florindo Sassone, pero su nombre cobró fuerza cuando la dupla Leocata y Aznar comenzaron a lanzar éxitos al mercado: Y volvemos a querernos, el primero de esos bombazos, lo estrenan Sassone en 1948 en Radio El Mundo, con la voz de Jorge Casal y Pugliese simultáneamente, por Radio Belgrano, cantándolo Alberto Morán. La ristra de sucesos que le siguieron a éste fue imcreíble.

Abel Aznar fue un letrista que abundó en la crónica sentimental sin mayores pretensiones, pero con evidente buen gusto y pegada. Tenía dos años más que Leocata y como amigos y muchachos de barrio que eran, supieron transportar musicalmente aquellas finteos y peripecias de la barra de la esquina que los reunió desde chicos. Cuando fueron a registrar ése primer éxito se encontraron que ya había otro tango con dicho nombre (Volvemos a querernos), y pesarosos, resolvieron agregarle una
Y..., adelante del título, que sería luego su marca de fábrica.

A continuación fueron goteando temas que entrarían raudos en la memoria y el silbo popular:
Y mientes todavía, Y no te voy a llorar, Y todavía te quiero, Y te tengo que esperar, Y todo es mentira, Y no te creo, Y rogaré por vos (vals).  Incluso Leocata, que tendría su propia orquesta a partir de 1959, seguirá componiento temas con otros letristas, utilizando delante del título la famosa Y, que tan buen resultado le había dado.

Nació en 1915, y en los últimos años de su vida era el encargado del Museo de SADAIC (Sociedad Argentina de autores y compositores)


La orquesta sonaba muy bien y tuvo mucho trabajo. Los cantores fiueron Roberto Chalean, Jorge Fiorentino y Oscar Macri, fundamentalmente.  La escucharemos en un instrumental del propio director:
Aquel regalo. El valsecito: Una lagrimita, de Titi Rossi y E. Paredes, cantando Fiorentino y Chalean. Y por la orquesta donde Leocata forjó su fama: Florindo Sassone; de Leocata-Aznar, Y volvemos a querernos, con la voz increíble de Jorge Casal.


 
 Con su orquesta en el Marabú y su cantor Roberto Chalean


fuente: BLOG TANGOS AL BARDO.
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-ORLANDO VERRI, CANTOR

Un día 25 de Septiembre.... pero de 1923
nacía el cantor ORLANDO VERRI.
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Nota de GASPAR ASTARITA, 
con colaboración de NESTOR PINSON
publicada en la página webb TODOTANGO.

EL CANTOR ORLANDO VERRI
NOS CUENTA SU TRAYECTORIA

25 de septiembre de 1923 - 16 de mayo de 1999 


Este porteño nacido en Buenos Aires, en el barrio de Villa Urquiza, fue un tenor melódico, pero no carente de garra, de delicado decir y agradable fraseo, arquetipo de las orquestas de los años 40 y 50. Contaba con la ductilidad de dar el cambio de matiz necesario, cuando el otro vocalista imponía su temperamento e ideal, además, para integrarse en los posibles dúos. Estuvo con Maderna, pero bien pudo servirle a la orquesta de Fresedo, de Miguel Caló o del mismo Troilo. Murió en Posadas, Misiones, su residencia definitiva, en compañía de su mujer y sus hijos. En sus últimos años fue colaborador del diario "El Territorio", de esa provincia.


Maderna, Verri, Carlos Cotone (locutor) y Luis Tolosa

«Cuando ocurrió la revolución de septiembre de 1930 vivíamos cerca del Colegio Militar, en San Martín, y al ver mis viejos que la cosa venía mal con sus dos hijos se pegaron el raje, de vuelta al barrio natal. Pero yo fui a parar como una encomienda un poco más allá, al barrio de Constitución, a la casa de la hermana de mi papá que estaba casada con ese estupendo guitarrista que fue Miguel Correa y que junto con Vicente Spina, el autor del vals "Tu olvido", acompañaban a las grandes figuras de la época de la canción popular: Rosita Quiroga, Corsini, Charlo... a estos y otros también muy conocidos, los veía desfilar por la casa diariamente y me fui aprendiendo de memoria sus repertorios. Yo calladito los escuchaba ensayar.

«Un día de esos, de casualidad, mi tío descubre que tengo "oreja" y me hace cantar; ¡para qué! se entusiasmó tanto que ya habló de mi presentación en un festival. Fue el 6 de agosto de 1931, yo tenía ocho años, me vistieron de guapo o lo que fuera, con chambergo, lengue, pantalones largos. Fue en el Teatro París que estaba en Suipacha entre Bartolomé Mitré y Cangallo (hoy Tte. Gral. Perón). Canté varios tangos, los primeros dos fueron "Mandria" y "Noche de reyes". Fue un éxito, y a partir de allí tuve el apoyo incondicional de toda la familia.

«Mi tía, la esposa de Correa, habló con mis padres para que me enviaran a un profesor de canto, debían aprovechar mi oído. En mi propio barrio lo encontraron en su conservatorio-peluquería, era Cayetano Tomaselli, con él tuvieron sus lecciones dos muchachos amigos, compañeros de trabajo. Resultaron ser Roberto Florio y Jorge Casal.
«Terminé el primario en la escuela de Cullen y Triunvirato. Todos los años se hizo costumbre que los días de fiesta en los actos escolares cantara Orlando Verri "Lamento borincano", era la preferida de todos. No seguí la secundaria, eran tiempos difíciles y había que arrimar algún peso a la casa y salí a trabajar.

«Seguí con el canto. En 1937 tuve unas presentaciones en LS6 Radio del Pueblo, acompañado por tres guitarristas. Luego me prendía en todas, festivales barriales y esas cosas. Por fines de 1940 la orquesta del barrio dirigida por José Nozzi (que también hacía jazz y característica) me toma como su cantor, para entonces fue un orgullo. "El malevo" de Julio De Caro fue allí mi tema predilecto.

«Pasaron tres años. Me llegaba el servicio militar y actuaba en los bajos del Teatro Smart (hoy, Blanca Podestá) donde existía un boliche memorable. Allí me escuchó Alberto Mastra, quien me bautizó "Pajarito" y me incorporó a un nuevo trío , de los tantos que formó, para actuar en radio. En realidad fue un cuarteto, pues estaban él en guitarra, a veces cantaba, Eduardo Márquez (que había cantado con Adolfo Pérez "Pocholo" y con sus cuñados los hermanos Sureda), en canto y guitarra, Beatriz Loana y yo. Actuamos en el Teatro Apolo. Fue entonces cuando Marsilio Robles, gran guitarrista le pasa el "santo" a Troilo que con Mastra hay un pibe que canta fenómeno, él estaba buscando reemplazar a Fiorentino, lo tenía sólo a Marino.

«Fue todo rápido y yo estaba como loco, sólo tenía 20 años. Ensayé en la casa de la mamá de Robles y así, hicimos mi repertorio. Cuando todo estaba listo, Marino impuso a Floreal Ruiz que estaba con De Angelis. Con los años, cada vez que me encontraba con Marino se disculpaba de haberme "serruchado" el piso. Pero todo pasó.

Orlando Verri, Osmar Maderna y Luis Tolosa 

 «A fines del 44 se disuelve la orquesta de Miguél Caló. Francini-Pontier por un lado, Domingo Federico por el otro, Ariel Pedernera con su quinteto y Osmar Maderna por el suyo, quien forma su conjunto y realiza en el café Marzotto un concurso de cantores. Yo lo gané. Llegué a la final con Hugo Soler, el último día canté "Pregonera".
«Radio El Mundo, grabaciones, espectáculos, giras. Tuve como compañeros, primero a Luis Tolosa y luego, a Pedro Dátila. Pasé cinco años con Osmar. En esa etapa paralelamente descubro una faceta nueva, soy un buen vendedor, entro a trabajar en la firma de máquinas de escribir Olivetti. Por tal motivo ya no pude seguir el ritmo del trabajo nocturno. Pero no quería dejar a un lado el artista, fue así que un amigo, el cantor Roberto Medina, autor de "Pucherito de gallina", me propone como reemplazo suyo en la orquesta de Julio De Caro, con quien también grabé y trabajé dos años. Y cambié de empresa comercial, ya vendía para Siam-Di Tella. 

Orlando Verri con Pedro Dátila 
«Fallece Osmar, se forma la Orquesta Símbolo y largo con ellos hasta que la empresa me envía por 30 días a Posadas, provincia de Misiones, como asesor de ventas. Me quedé 30 años. Seguí cantando profesionalmente, también en el Paraguay, radio, televisión, en diversos locales, hice programas radiales difundiendo tangos, también colaboro con instituciones que necesitan de mis servicios sin fines de lucro, trató de hacer algo por las asociaciones de jubilados, de no videntes y otras más. Todo, para despuntar el vicio. Y punto, ya está cumplida mi trayectoria.» 

fuente: TODOTANGO.
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                 ORLANDO VERRI cantando GRACIAS







martes, 25 de septiembre de 2012

ALBERTO ARENAS, ADIOS PAMPA MIA

ADIOS PAMPA MIA
TANGO 1945

Música:  Francisco Canaro / Mariano Mores
Letra: Ivo Pelay



¡Adiós pampa mía!...
Me voy... Me voy a tierras extrañas
adiós, caminos que he recorrido,
ríos, montes y cañadas,
tapera donde he nacido.
Si no volvemos a vernos,
tierra querida,
quiero que sepas
que al irme dejo la vida.
¡Adiós!...

Al dejarte, pampa mía,
ojos y alma se me llenan
con el verde de tus pastos
y el temblor de las estrellas...
Con el canto de tus vientos
y el sollozar de vihuelas
que me alegraron a veces,
y otras me hicieron llorar.

¡Adiós pampa mía!...
Me voy camino de la esperanza.
Adiós, llanuras que he galopado,
sendas, lomas y quebradas,
lugares donde he soñado.
Yo he de volver a tu suelo,
cuando presienta
que mi alma escapa
como paloma hasta el cielo...
¡Adiós!...
¡Me voy, pampa mía!...
¡Adiós!...


ORQUESTA DE FRANCISCO CANARO, 
ADIOS PAMPA MIA, CANTANDO ALBERTO ARENAS 



-ALBERTO ARENAS, CANTOR

Un día como hoy... 25 de Septiembre... pero de 1910
nacía el cantor 
ALBERTO ARENAS.
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Biografía de NESTOR PINSON, 
publicada en la página webb TODOTANGO.

CANTOR
25 de Septiembre de 1910 - 12 de enero de 1988

Han dicho que fue D'Arienzo el que lo recomendó a Canaro. Cenaban en una cantina de la calle Paraná. Pirincho comentó que necesitaba un cantor pues sólo tenía a Guillermo Rico y allí surgió su nombre. Se había retirado Carlos Roldán, se aproximaba un nuevo estreno teatral y el tiempo no sobraba.


Ya enterado, se presentó Alberto Guida -ese era su seudónimo entonces- en la oficina de Canaro de la calle Montevideo al 600, estaba también Mariano Mores. Lo hicieron cantar "Dicen que dicen", "Pan" y algunos otros tangos. Conformó, y como Canaro era expeditivo, sin más vuelta lo contrató. Antes de retirarse le entregaron varias partituras para que las fuera aprendiendo. Entre ellas, "Adiós pampa mía".


Transcurría el año 1945 y la nueva obra teatral era una adaptación libre de "El Tango en París", de Enrique García Velloso, estrenada en el año 1913 por Florencio Parravicini en el Teatro Argentino. Esta vez fue en el Teatro Presidente Alvear, con guión de Ivo Pelay, música de Canaro y Mores.

La dama joven fue Alicia Vignoli y un elenco de experiencia para estas obras con humor, romance y música. Se estrenó "Adiós pampa mía", un éxito, un clásico internacional al nivel de "La cumparsita", "A media luz", "Caminito" y "El choclo". Guillermo Rico cantó "Niebla". Ibis Blanco junto a Oscar Villa, "Villita", eran los bailarines y cantaron la milonga "Serafín y Julia Paz". La Vignoli a dúo con Rico el vals "No llores más".

El público llenó la sala todas las funciones hasta el término de la temporada. Luego, como era costumbre de Canaro, se presentaba un tiempo en el Teatro Artigas de Montevideo.

En dicha obra había un personaje, un resero, llamado en la ficción Alberto Arenas. Canaro se iluminó y sin más lo llamó a su cantor para decirle que a partir de ese momento se llamaría Alberto Arenas. El público lo consideraba por su voz potente y figura desafiante.

Llega el 5 de julio de 1946 y se repone la que había sido la primera intentona teatral de Canaro en 1932, la famosa "Canción de los barrios", ya sin Tita Merello, ocupa su papel Virginia Luque, apoyada por esa notable segunda que fue María Esther Gamas. Enrique Lucero, hermano de Mores, ocupaba el lugar que había tenido Guillermo Rico. Virginia canta el tango "Si tú me quisieras", compuesto por Canaro para esta reposición, que no figuraba en la primera versión. La gente acompañó como siempre.


En 1947 se estrena un pastiche argentino-mejicano con actores y música de ambos países, la figura era Jorge Negrete. La obra tuvo éxito en Buenos Aires, pero cuando pasó a Montevideo sobrevino el escándalo. El mejicano había hecho declaraciones que no gustaron a los uruguayos y cada vez que aparecía en escena el público protestaba.

Arenas también interviene en la obra siguiente, en 1949, "Con la música en el alma". Dos años más tarde se estrenó su adaptación al cine, en la compañía Río de La Plata, propiedad del maestro. Fue un fracaso. Allí se lo ve a Alberto Arenas cantando un tema montado en un caballo durante un arreo, con vistas permanentes, en un segundo plano, de la Avenida General Paz casi desierta.

Cuando viajaban a Montevideo, siempre estaba esperándolos Radio Carve, allí actuó también nuestro cantor, lo mismo en los festejos de carnaval, compartiendo su presencia en ambas orillas del Río de la Plata.

La unión Arenas-Canaro se mantuvo hasta 1957. Muchos ciclos de radio, algunos recordados, como su participación en el Glostora Tango Club, en Radio El Mundo, también actuaron en Radio Splendid y por supuesto, en los estudios de grabación.

Entre 1951 y 1954 hicieron giras a Brasil y numerosas presentaciones en ciudades argentinas del centro y norte del país. Su presencia junto a Canaro fue suficiente para que su nombre figure en cualquier recorrida por la historia del tango.


Pero hubo un tiempo anterior a 1945, en que su trayectoria no pudo exceder un plano apenas secundario. Fue cantor solista, acompañado de tres guitarras, en la fugaz Radio La Nación. También Radio Porteña y Callao contaron con su nombre en el elenco. Tuvo un paso breve por la orquesta de Alberto Pugliese, que a veces contaba con Osvaldo en el piano. Más adelante, un conjunto que hizo menos historia aún, el de Mario Rocha, con José Basso en el piano, en alguna ocasión.


Después de Canaro cae en un paulatino olvido. Era un cantor que recogía la popularidad de la orquesta, de su público adicto. Sus condiciones personales no generaban, por sí solas, una adhesión. Era el principio del final. Se dedicó a manejar un taxi para asegurarse su sustento y, subsidiariamente, a la música.


Así fue que cantó en un cuarteto dirigido por Vicente Fiorentino. Luego actuaciones diversas que se le iban presentando y un digno retorno, a los 65 años de edad, con el cuarteto de Enrique Mora, con el que vuelve a grabar un disco con dos temas. A comienzos de los '80 integra junto a Roberto Maida y Ernesto Famá, una embajada para nostalgiosos y marchan de gira a Colombia durante un par de semanas.


Su primera llegada al disco fue el 24 de agosto de 1945 con "Adiós pampa mía". Con Canaro realizó 80 registros, el último como solista, posiblemente una atención del director, el tema "Copa de silencio" cuya letra y música figuran de su autoría. Cerró su ciclo de grabaciones, haciendo dos dúos con su colega Juan Carlos Rolón, acompañados de guitarras.

 


fuente: TODOTANGO.
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Café para dos
Con la otra
 Vine a verte